domingo, 9 de enero de 2011

La larga cena de Navidad

Todos tenemos algo en lo que, sin quererlo, vemos reflejado cómo nos va a afectando el tiempo. En mi caso, una de las cosas con las que más me doy cuenta es con las fotografías con Diego López, mi ídolo futbolístico. En la primera que tengo con él, de hace algo así como 5 o 6 años, salgo con un jersey de colorines y el pelo rizado recogido en dos coletas. En la última, del mes pasado, salgo con un abrigo gris de cuadros, el pelo liso, suelto y con flequillo. Y mirando todas me doy cuenta de cómo he ido creciendo.

Algo así quieren reflejar los actores de la Sala Guindalera con su obra La larga cena de Navidad. El paso de los años va provocando cambios alrededor de la mesa. Primero los padres, con la anciana madre de él. Después llegarán los hijos y la abuela les abandorá. Más tarde los hijos de los hijos... y así sucesivamente siguiendo el inevitable ciclo de la vida.

Hoy es la última función (función extra) y no es de extrañar que en todas se haya colgado el cartel de aforo completo. La representación por parte de los actores es impecable y con un decorado íntimo y austero podemos ver a los personajes envejecer ante nuestros propios ojos.

Si no habeis ido os lo recomiendo sin pensármelo dos veces. Si no para esta obra, que ya termina, para la próxima que representen. Por mi parte cada vez que voy me gusta más y me hago más fan de María Pastor.

PD. Ya podeis leer la sinopsis de El Jardín de Atrás

1 comentario:

  1. A ver si para la próxima obra no se les olvida darle la medicación a María xDDDDDDD

    ResponderEliminar