domingo, 30 de enero de 2011

Wall·E ya está aquí


Cuando miro alrededor, cada vez veo más cercano el momento en el que lo que les sucede a los humanos en la película de Pixar Wall·E se haga realidad. No me refiero a la parte de que nos carguemos la Tierra hasta convertirla en un lugar inhabitable (que también), sino a que nos convirtamos en seres asociales e inútiles, incapaces de hacer nada por nosotros mismos y sin necesidad de recibir o dar afecto.

No sé si habéis visto la película pero, para los que no, os pongo en situación (espero recordar todo bien, si no ya sabéis que podéis comentar abajo).

La economía total del mundo ha sido controlada por una multinacional y la Tierra se ha convertido en un lugar imposible de habitar. Esta misma multinacional ofrece una especie de crucero hacia el espacio mientras un batallón de limpieza se ocupa de hacer que la Tierra vuelva a ser habitable (misión que fracasa, por cierto).

Mientras tanto, los humanos están viviendo a bordo de algo así como una nave en la que no tienen que hacer nada por sí mismos. Los robots hacen todo el trabajo mientras ellos se alimentan de una “comida” que sólo tienen que sorber con una pajita. Nunca se mueven, con lo cual todos han sucumbido a la obesidad, y (aquí es dónde yo quería llegar) no se relacionan entre sí nada más que a través de unas pantallitas.

¿Os suena de algo esa última frase? A mí desgraciadamente sí y os prometo que vivo con miedo a que el Iphone y la Blackberry me dejen sin amigos. Quedar con un grupo de personas y que varios de ellos estén todo el rato enganchados al cacharrito no es nada agradable y, por lo menos a mí, me quita las ganas de repetir la reunión. Estar hablando con alguien y darte cuenta de que no te está escuchando porque está hablando con otra persona por una red social, ver que dos de los amigos con los que estás sentado cenando se están mandando mensajes entre sí, y un sin fin más de ejemplos me dan ganas de quedarme en casa y ya, si eso, enviarles un privado por Facebook cuando necesite decirles algo importante, así al menos estoy segura de que me “escucharán”.

Nos acercamos peligrosamente a la historia de Wall·E… y lo peor es que, como dicen por ahí, la realidad siempre supera la ficción. ¡Estad prevenidos! Luego no me digáis que no os avisé…

4 comentarios:

  1. Qué grandísima entrada!!!! Me encanta!!!!

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  2. Yo no habia visto Wall-E, la veré porque ya me has dejado con el gusanillo.
    Que razon tienes, yo cada día me deprimo más de ver la gente que me rodea.

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  3. Soy Edu.
    Pues menos mal que has explicado la película, porque yo no la he visto jaja. Bueno, estas cosas muchas veces sirven para abrir los ojos y ver quien merece realmente la pena y quien no.
    Siempre habrá gente para todo, tanto para bueno como para malo.

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  4. Yo no tengo gadgets así que cuando quedemos como mucho miraré el café o lo que me tome jaja De todas formas, gadgets o no, hay gente con la que quedas y pasa de escucharte...antes miraban el móvil...ahora los bichos estos les han facilitado la tarea... no más...

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