martes, 24 de mayo de 2011

Los votos en blanco no son amigos

Ayer, mientras desayunaba, salió en la tele (sí, sólo veo la tele mientras desayuno y encima me han quitado Heidi) el portavoz de los señores indignados de Sol diciendo que estaban muy satisfechos porque había habido más de 500.000 votos en blanco, un record histórico que suponía un cambio. Después de esto he seguido escuchando y leyendo en las redes sociales cosas parecidas tipo: Récord absoluto de votos en blanco en estas elecciones; ese es el símbolo de la indignación ciudadana. Y yo me pregunto… esta gente que protesta por la Ley Electoral… ¿se ha molestado en leerla?

No soy una experta en política, ni muchísimo menos. Incluso si me apuráis podéis decirme que no tengo ni idea y no voy a enfadarme. No es algo que me interese más allá de lo estrictamente necesario para sobrevivir y tener un poquito de cultura general. Sin embargo, escuchar y leer cosas como estas me han hecho sentirme obligada a escribir este post, ya que de esto, por suerte o por desgracia sí que entiendo; no por gusto, sino porque me lo he tenido que estudiar varias veces en la Universidad. Tuve que hacer dos veces la asignatura de Estructura Constitucional porque la primera vez que la cursé la suspendí con un…. ¿cero con cinco? (sí, creo que al menos puse bien mi nombre) y la segunda saqué Matrícula de Honor. Yo soy así, una persona de extremos. El caso es que dije “tengo que explicar esto sí o sí”. Y no lo hago en plan “qué lista soy”, para nada. Si no para ver si por lo menos contribuyo a que algunas de esas personas que han celebrado el record de votos en blanco como una muestra de cambio, no cometan el mismo error el día que sean las elecciones generales.

Vamos a ver… según la LO 5/1985 de 19 de juniodel Régimen Electoral (artículo 163): a) No se tienen en cuenta aquellas candidaturas que no hubieran obtenido, al menos, el 3 por 100 de los votos válidos emitidos en la circunscripción.

Es decir, como los votos en blanco son votos válidos, un partido minoritario necesitaría todavía más votos para poder entrar en el reparto de escaños. Con lo cual… ¿a quién favorece?


Si somos diez amigos y Pepe tiene diez piruletas, cada uno de nosotros tocamos a una.  Sin embargo si cinco de nosotros no pueden comer dulces porque sus padres están en números rojos después de tener que llevarnos al dentista cada dos días y medio… ¿A cuántas tocan los demás? Es obvio, ¿no?


Así que a toda esa gente que primero protesta porque la Ley Electoral favorece a los grandes y luego celebra el record de votos en blanco, les sugiero que antes de defender algo, se informe un poquito sobre ello.

Espero que por lo menos resulte útil. Os leo abajo :)

1 comentario:

  1. De hecho, para unas municipales/autonómicas se necesita un 5% de los votos válidos.

    Jo, ahora me han entrado ganas de una piruleta! :(

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