miércoles, 3 de agosto de 2011

Historia de una tarde de verano

Agosto. Pleno verano (aunque la temperatura diga lo contrario). Madrid. Calles medio vacías. Autobuses que tardan más de veinte minutos en llegar. Recomendación del médico de que procures que no te dé el sol. ¿Qué hacer entonces? La respuesta es clara: ¡Pasar la tarde en una tienda Movistar!
Y ahora estaréis pensando… “esta tía está zumbada”. ¡Pues no! Esta tarde la he pasado en una tienda Movistar y me lo he pasado pipa jaja. Os explico:
Como ya os dije unos post más atrás, estaba bastante mosqueada con Movistar por lo que pagaba y porque tenía un móvil del año tres antes de Potter y no podía cambiarlo. Total, que aprovechando que Vodafone me había ofrecido algo mejor les llamé para decirles que me iba. Enseguida me llamaron y me ofrecieron un móvil gratis y quitarme el consumo mínimo. Y allí que me fui esta tarde a por mi móvil nuevo.


Hemos llegado a la tienda (que hemos encontrado por casualidad porque buscábamos otra) y nos han atendido dos chicas súper amables y simpáticas (casi me pongo a llorar de la emoción). Hemos tenido que llamar a Movistar unas… ¿cinco veces? porque ellas no podían cambiarme de tarifa (no me detendré en explicar esto pero calcular unos… 50 minutos más o menos, de los cuales unos 40 hemos estado escuchando la musiquita que te ponen para que esperes -o desesperes- hasta que por fin te conteste una persona: “You should be happy lalalala”).
Cuando ya hemos conseguido que me solucionaran lo de la tarifa era el momento de hacer el canje de los puntos para poder llevarme mi móvil. La página de los puntos ha fallado, la chica después se ha confundido de modelo de móvil, después la página ha vuelto a fallar… Cuando por fin han podido hacer el canje, era mi turno de firmar en el tablet (o como se llame esa cosa). He tenido que firmar unas…. ¿60 veces? porque el dichoso cacharrito no cogía la firma. Después la impresora ha sacado la factura toda arrugada y ha habido que imprimirla otra vez. A todo esto allí estábamos los cuatro: las dos dependientas, mi novio y yo, muertos de risa cual colegas en un bar.
Una hora y media después, cuando ya todos creíamos que aquello había terminado, una de las dependientas ha cogido una bolsa para meter el teléfono y ha salido rota. Otra vez hemos estallado en carcajadas y las he jurado tener cuidado al cruzar las calles y no acercarme a ningún sitio donde hubiera peligro de electrocutarse.
En fin. Esa ha sido mi tarde. Muy entretenida, oye. La verdad es que tengo que dar las gracias a las dos dependientas por su amabilidad y su empeño en que me fuese satisfecha. Además, después de todo, hemos pasado una buena tarde jaja
Después, el camino a casa ha sido también bastante curioso. Mañana os lo cuento jaja
Os leo abajo ;)

5 comentarios:

  1. Yo he estado por preguntarlas que a qué hora salían para invitarlas a una caña xDDDDDDDDDD

    Qué odisea de tarde, Dio mío!!!! xDDDDDD Pero tienes móvil nuevo y 6 meses sin consumo mínimo! FUCK YEA!

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  2. Ten cuidado lo que haces ahora con el móvil que ya está gafado desde antes de salir de la caja... jejeje

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  3. Anda que vaya tardecita! Al menos habéis tenido suerte de dar con dos dependientas majas, y al fina tienes tu móvil! Ahora cuídalo bien jaja.

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  4. Pues que suerte con las dependientas. Por que os llega a tocar algún borde y adios la luz xD
    Pues hurra!! por tu móvil nuevo y por que has ganado la lucha contra moviestar vivaaaa!!!!

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  5. Menos mal que te lo has tomado a risa porque hay para ponerse a llorar. Por lo menos las chicas fueron simpaticas y os hicieron pasar un rato agradable.
    La maquinita sabe que serás una escritora reconocida y se ha quedado con muchas copias de tu firma, jeje.
    Besos

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