miércoles, 14 de diciembre de 2011

Impresión bajo demanda o POD

En octubre, harta de estar en casa sin “hacer nada útil”, decidí empezar un Máster de Edición Digital, visto que lo de el periodismo no es realmente lo mío.
El primer bloque del temario fue el dedicado a los cambios que se estaban produciendo en los hábitos de lectura y, por consiguiente, en la producción.
El segundo bloque (en el que estoy actualmente) es mucho más técnico: formatos, hardware de lectura, DRM, etc… Pero ha habido un par de cosas que me han llamado la atención especialmente.
Hoy hablaré de una de ellas: la impresión bajo demanda o POD.
Desde hace tiempo ya venía oyendo hablar de este servicio. De hecho, mi editorial lo ofrece, por ejemplo para El Corte Inglés, pero es diferente. En este caso si alguien encarga un libro, la editorial recibe el pedido y encarga a su imprenta que imprima un nuevo ejemplar, que será enviado a la librería en un plazo de 72 horas.
Sin embargo, la POD de la que os vengo a hablar es algo, a mi juicio, mucho más interesante. Actualmente debe funcionar en muy poquitas librerías, y supongo que en España ni siquiera han hecho ademán de integrarlo, pero si funcionase bien podría suponer un gran ahorro de papel y de dinero para las editoriales.
Este servicio está completamente ligado a la oferta de libros digitales (que en teoría se va a ir multiplicando poco a poco) y consiste en que la librería tenga un aparato que sea capaz de imprimir un libro en el momento. Es decir, el cliente, que quiere tener su ejemplar en papel, va a la librería y lo pide. El librero descarga el libro en formato digital y lo edita para ajustar el tamaño de letra, el interlineado e incluso la portada a gusto del cliente. La maquina de POD lo imprime, corta los pliegos y pega el lomo. Y, ¡tachán! ¡Ahí tenemos nuestro libro!

Es cierto que supondría una inversión para el librero, que tendría que adquirir el aparato y formarse para saber utilizarlo. Pero personalmente creo que sería beneficioso para todo. El lector que prefiere el libro en papel no correría el peligro de que tarde o temprano terminaran desapareciendo. El librero no perdería su rol de vendedor de libros. Y la editorial ahorraría el dinero que supone hacer una tirada de ejemplares que no sabe si va a vender, además de que podría dar cabida en su catálogo a libros que en otras condiciones no tendrían hueco. Y la Tierra nos agradecería el ahorro de papel, con el que se salvarían muchos árboles.
De todas formas, creo que las librerías no podrían limitarse a esto, si no que tendrían que disponer de algún ejemplar de prueba, que se pueda hojear en la tienda.
No sé si esto llegará a cuajar, pero bueno, por lo menos la idea creo que es buena. ¿Qué os parece?

5 comentarios:

  1. Suena bien pero... una duda inquietante que me surge a mí es si no es la editorial la que gasta en impresión y ahorra la edición en papel de esos libros... Es el librero el que ha de asumir esos gastos, pudiendo incluso subir el precio aún más. No sé exactamente cómo funciona el tema librerías y precios, por lo que tengo entendido el precio viene fijado por la editorial porque en todas las librerías es el mismo, así que... ¿habría competencia entre librerías entonces? Si cada librero imprime su libro puede cobrar lo que le apetezca (a parte de que sea un avaricias, le sumaremos que tiene que recuperar todas las inversiones)... hmmm en fin, tampoco es que fueran a subir una exageración pero oye, ya tenemos bastante con los precios de según qué libros (véase Codicia de J.R Ward) para que encima nos salga más caro aún. Pero esto en el hipotético caso en que fuera así, a saber si tan siquiera llegará aquí a Spain! Pero bueno, por todo lo demás suena bien!

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  2. No hombre, eso supongo que seguiría igual. A lo que me refiero con el ahorro por parte de la editorial es que ya no tiene que hacer tiradas de 1000 ejemplares para vender sólo 300. Si imprimen 300, pues eso es lo que se gasta. Se ahorra los otros 700.

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  3. mmmm, o sea, les pagarían las impresiones... ajá.. ajá... Voy a montar un chiringuito de POD's que veo que tiene futuro.. ajajaj

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  4. A mi me parece una idea estupenda! Es ahorro en todos los sentidos y además el hecho de poder elegir el tamaño de la letra viene bien para la gente mayor, por ejemplo.

    Sería muy bueno que se incorporase la idea a las librerías españolas.

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  5. Me parece una idea genial, no tenía ni idea de que esto existía.
    Creo que a la larga sería mucho mas rentable para todos, autores, editoriales, libreros.. y no tendrías que esperar días y días para tener un ejemplar de algún libro, y ni si quiera se tendría porque retirar libros del mercado.
    ¡Es genial!


    Un saludito desde Mundo Paralelo

    LauNeluc

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