lunes, 2 de julio de 2012

II maratón de lecturas dramatizadas


¡Hola hola! Sé que durante este tiempo he tenido todo bastante abandonado pero he tenido que terminar el proyecto y las últimas actividades del máster que acabó el sábado. ¡Bien! Además la semana pasada estuve de canguro.
He leído menos, pero he leído. De hecho tengo pendiente subir la reseña de La dama y el dragón, de Gema Bonnín. Os adelanto que me gustó mucho.
Pero prometí que hablaría de una cosa y tengo que hacerlo para que no me riñan jaja. Así que os cuento:
El lunes pasado estuve (otra vez) en el Teatro Guindalera. Pero esta vez no fui a ver ninguna obra de las que representan allí, si no algo especial. Ese día tuvo lugar el II maratón de lecturas dramatizadas de los alumnos de dramaturgia de la RESAD. Para celebrar el final de curso, estos jóvenes dramaturgos nos ofrecieron sus creaciones, haciéndonos pasar un rato entretenido y diferente.
Las lecturas se dividieron en tres bloques. Yo sólo estuve durante los dos primeros porque se hizo un poco tarde y tuve que irme. No sé si recuerdo bien el orden de las lecturas, pero bueno, intentaré hacerlo lo mejor posible.
La tarde se abrió con una escena tierna, infantil y cargada de fantasía. Tres actrices, ocultas bajo enormes sombreros de paja, nos llevaron hasta El jardín de las flores vivas de Lola Fernández.
A continuación se representó La flor de la mostaza de Rosalía Martínez, una obra bastante más complicada que la primera.
Para terminar este bloque una lectura dura sobre la parte más despiadada (si es que hay alguna que no lo sea) de las guerras: las víctimas. La muerte es una máscara de arena de Angie Martín.
Tras un breve descanso, anunciaron la lectura que más ganas tenía yo de escuchar. Gran oferta de Manuel Benito. ¿Os imagináis una tarifa telefónica que se basara en las palabras utilizadas en las conversaciones? Por ejemplo: Tarifa 10, es decir, que sólo puedes usar 10 palabras que has elegido previamente al firmar el contrato. ¿Os imagináis las consecuencias sociales y comunicativas de esta práctica? El presentador nos dijo que esta creación había salido de la ira que siente Manuel cuando suena un móvil en un lugar que no debe. Me encantó. Muy divertida y muy crítica.
Las tres últimas lecturas (si me confundo, que alguien me corrija) creo que fueron Maneras de acabar con el mundo I de Javier Hernando, una reflexión sobre la sociedad de consumo, los centros comerciales y las patatas del McDonalds; Hijos de Jorge García Val, una lectura bastante cruda sobre la infancia, la homosexualidad, la personalidad y los hábitos adquiridos; y Discursos para la guerra de Manuel Serén, leída por él mismo al más puro estilo Jesús Quintero.
Cuando fui no sabía qué me depararía la tarde y al final resultó un rato de lo más agradable. Algo diferente y original que, además, demuestra que en España tenemos grandes jóvenes promesas en el mundo de la dramaturgia. ¡No todo van a ser Rey Leones o Cabarets!

*No tenía fotos del evento, así que he puesto imágenes relacionadas con las lecturas.

2 comentarios:

  1. Isabelita me llamo!! :D O reviento yo o revientan todos! :D

    Me gustó! :)

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