jueves, 1 de noviembre de 2012

Algún día este dolor te será útil – Peter Cameron

DolorJames es un joven de dieciocho años que vive en Nueva York, en el seno de una familia bastante peculiar. Su madre acaba de regresar, demasiado pronto, de la luna de miel de su tercera boda y su hermana Gillian sale con un profesor de Teoría del Lenguaje que la ha convertido en una fanática de la lingüística.
Durante el verano, James trabaja en la galería de arte de su madre y a pesar de haber sido admitido en la Universidad de Brown, no está seguro de querer asistir. En su lugar, el joven sueña con comprarse una casa en un lugar apartado del mundanal ruido y dedicarse a leer sin que nadie le moleste.
Toda la novela está narrada en primera persona por el propio protagonista y gracias a lo que dice, pero también a lo que calla, llegamos a conocerle muy bien. James es un joven inteligente y algo especial, con una gran capacidad para cuestionar absolutamente todo, incluso a él mismo. Es una persona solitaria, a la que no le gusta hablar nada más que cuando es absolutamente necesario y que se siente incómodo cuándo está rodeado de gente, especialmente gente de su edad. James está confuso porque siente que no encaja en ningún sitio y esto le llevará a cometer ciertos errores de los que más tarde se lamentará.
Me ha parecido un personaje perfectamente definido, con una personalidad muy marcada y una actitud bastante creíble. Incluso, en ciertos momentos, me he sentido muy identificada con él.
Lo cierto es que, a pesar de que quizás es lo que le gustaría, James no está solo. Su desestructurada familia y una psicóloga tratarán torpemente de ayudarle a solucionar sus problemas.
Sin embargo, la única persona que parece comprenderle es su abuela Nanette. Al joven le gusta estar con ella porque es la única que no trata de juzgarle y porque de su boca siempre salen palabras inteligentes. Por ello, su casa es una especie de refugio al que James acude cuando necesita consejo.P1040612
También tiene mucha importancia John, el encargado de la galería de arte de la madre de James. John es un joven homosexual al que James considera su único amigo. Lamentablemente, las cosas no terminarán demasiado bien entre ellos.
El libro está dividido en capítulos cortos y, aunque la acción principal ocurre durante los meses de verano, la narración dará pequeños saltos temporales para que James nos cuente determinados sucesos de su pasado.
El lenguaje es claro, sin florituras, y el ritmo rápido consigue enganchar desde el principio. Gracias a la perfecta definición del protagonista, enseguida se crea una relación estrecha entre él y el lector, que es testigo de lo que sucede dentro de la mente y del corazón del joven neoyorquino.
Quizá el único “pero” del libro es el final, que me ha parecido un poco flojo en comparación con el resto de la historia, pero en general he disfrutado mucho con la lectura de esta novela y creo que es totalmente recomendable tanto para lectores jóvenes como para adultos ya que, además de ser una historia amena y entretenida, está cargada de reflexiones muy interesantes a las que merece la pena dedicar un poco de nuestro tiempo.
 
*Gracias a PriceMinister por la iniciativa #unblogunlibro