martes, 22 de octubre de 2013

Teatro Guindalera: Duet for one

¿Qué pasaría si repentinamente nos encontráramos en un mundo carente de toda actividad artística? Si no tuviéramos el arte, la música, la literatura o el teatro para ayudarnos a vivir y a soñar, como bálsamo y refugio… ¿qué pasaría?

Cuando Stephanie Abraham, una reconocida violonchelista, se ve obligada a abandonar la actividad musical por culpa de la esclerosis múltiple, su mundo entero se desmorona; su vocación, su sueño, eso que le da sentido a su existencia, su vida entera, le ha sido arrebatada de una forma cruel e inevitable y es incapaz de superar la enorme pérdida.

Para tratar de luchar contra la depresión acude a la consulta de un prestigioso psiquiatra, el Doctor Feldman. El hombre, con gran experiencia en casos extremos, tratará de conducirla hacia un futuro basado en nuevos proyectos y actividades. Las sesiones se convertirán entonces en un combate lírico y sarcástico entre doctor y paciente. Y es que, los caminos para alejarse de lo que nos ha dado siempre la vida son pedregosos, llenos de obstáculos y no siempre conducen a algún lugar.

La obra está inspirada en la vida de la violonchelista británica Jacqueline du Pré.

duet-for-one-para-celebrar-los-diez-años-del-teatro-guindalera

En esta ocasión, coincidiendo con la celebración del décimo cumpleaños de la Sala Guindalera, salen a escena dos miembros de la familia Pastor, fundadores del teatro. Juan, que además es el director, comparte escenario con su hija María, en medio de un sencillísimo decorado que representa la consulta del psiquiatra.

Una vez más, María Pastor pone toda su piel en el personaje que interpreta. Es una actriz capaz de expresar todos los sentimientos que invaden la complicada mente de la señora Abraham; respuestas mordaces, estallidos cargados de cólera, recuerdos nostálgicos  y explosiones de desconsuelo y amargura conforman el puzle del interior del personaje que María saca al exterior para ofrecérselo a todos los espectadores.

Juan Pastor, por el contrario, pone el toque calmado y racional de la interpretación durante casi toda la terapia, aunque en algunos momentos resulta imposible no traspasar los límites.

Personalmente creo que no podrían haber elegido una obra más apropiada para el momento tan duro que está atravesando la cultura en nuestro país. Iniciaba esta crítica con una cita de Juan Pastor: “qué pasaría si repentinamente nos encontráramos en un mundo carente de toda actividad artística?”.

Y yo ahora añado: ¿Qué va a pasar cuando ningún escritor pueda dedicarse a escribir? ¿Qué va a pasar cuando ningún músico pueda dedicarse a componer y a interpretar sus canciones? ¿Qué va a pasar cuando ningún actor o actriz pueda dedicarse a dar vida a tantísimos personajes que van a quedar mudos para siempre? Porque al paso que vamos, si las cosas no cambian, estoy convencida de que va a pasar y va a ser algo espantoso.

Reconozco que durante la representación de Duet for one fue la primera vez que lloré en un teatro. Y no una, si no dos veces. Porque el discurso de Stephanie Abraham me hizo una vez más plantearme todas esas cuestiones y en concreto plantearme mi cuestión: ¿qué narices voy a hacer cuando llegue el día en el que por alguna circunstancia no pueda volver a escribir?Duet-tamaño-mediano

Así que yo, como ya he hecho varias veces, os recomiendo que si estáis en Madrid y queréis contribuir a que este pedacito de arte pueda seguir adelante, vayáis a Guindalera. Si no conocéis la sala acercaos y disfrutad de la maravillosa representación en un teatro pequeño y acogedor en el que nada os separará de los actores. Y a la salida compartid un licor de guindas con todo el equipo. Porque un mundo sin arte sería un lugar completamente gris. Os prometo que os va a encantar la experiencia.

 

Teatro Guindalera
C/Martínez Izquierdo, 20, Madrid.
Teléfono: 91 361 55 21
Web
@Salaguindalera

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