miércoles, 20 de febrero de 2013

Gambit (Un plan perfecto)

Llevaba varios meses esperando esta película. En un principio parecía que la iban a estrenar en diciembre, pero finalmente se retrasó hasta febrero. Tenía muchas ganas de ver algo nuevo de mi amado Alan Rickman (y no me refiero al trasero, que se nota que es un doble). Y el lunes (¡por fin!) pude ir al cine a verla (obviamente en VO para no perderme esa voz tan sexy)

Harry Dean (Colin Firth) trabaja como comisario de arte. Pero está cansado de la prepotencia de su jefe, Lionel Shabandar (Alan Rickman), y por ello ha ideado un plan para vengarse de él: le engañará para que compre un cuadro falso de Monet. Para llevar a cabo este plan, se pondrá en contacto con PJ Puznowski (Cameron Diaz), una excéntrica reina del rodeo de Texas. La mujer tendrá que convencer a Lord Shabandar de que está interesada en vender un Monet que su abuelo recuperó  durante la 2ª Guerra Mundial. Pero los planes jamás salen como debería. Aunque eso no quiere decir que siempre salgan peor…

Seamos claros, no es una superproducción de Hollywood. Pero es muy entretenida. La hora y media se me fue volando. Es una comedia (no comedia romántica, cuidado) en todo su esplendor. Tiene sus puntos cómicos y la trama, aunque sencilla, está bien montada.

Creo que de los actores no hace falta ni hablar. Colin Firth y Alan Rickman son grandes y lo bordan en cada una de sus actuaciones.
Y ella, bueno… hace muy bien de tontita…

Pues eso, una peli divertida, muy entretenida y con un gran reparto principal.

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Este hombre es TAN sexy…

martes, 12 de febrero de 2013

¡Buenos días, princesa! – Blue Jeans

Cada vez que leo un libro de Blue Jeans tengo la misma sensación. Es sorprendente cómo las páginas vuelan sin casi darte cuenta. Una vez más, las más de quinientas que forman la historia se han terminado tan rápido que no me ha dado tiempo a hacerme a la idea de que llegaba el final. Y así me he quedado, totalmente desconcertada y con unas ganas terribles de leer la segunda parte.

Pero empecemos por el principio…

¡Buenos días, princesa! nos cuenta la historia de los seis miembros de El club de los incomprendidos.

La timidez de Valeria, los complejos de Eli, el duro golpe emocional sufrido por Raúl, la soledad de una nueva ciudad para Ester, la inseguridad de María y el maltrato sufrido por Bruno, les complicaron la vida, haciendo de ellos unos niños a los que nadie quería, a los que nadie se esforzaba por comprender. Sin embargo, afortunadamente, hace un par de años unos se cruzaron en el camino de los otros y formaron un grupo basado en la amistad pura e incondicional.

Pero ahora la adolescencia y las dificultades a las que cada uno de ellos debe enfrentarse, han hecho que las cosas cambien. Ya no están seguros de poder contar con los demás y se ven obligados a guardar secretos que podrían herir a sus mejores amigos.

Amor, amistad, dudas, diversión, redes sociales, confesiones y secretos, se mezclan en esta novela intensa y entretenida. P1040733

El estilo de ¡Buenos días, princesa! es el mismo que ya conocimos en la trilogía de Canciones para Paula: sencillo, ágil y muy cercano al lector. Sin embargo, bajo mi punto de vista, en este caso la escritura es algo más madura, más cuidada.

Mi principal problema (como ya me pasó en CPP) es que no suelo llevarme demasiado bien con los personajes creados por Blue Jeans. En este caso sólo he podido salvar a Ester, que es tan adorable que cada vez que aparece sientes ganas de achucharla, y a Bruno, el bajito entrañable del grupo. Al resto, en mayor o menor medida, en algún momento del libro, me han entrado ganas de darles una torta para que espabilen (jaja).

A pesar de esto, la historia me ha enganchado desde el principio, la sencillez de las letras del autor me han atrapado obligándome a seguir leyendo sin parar y el sorprendente final (del que sólo me esperaba una de las cosas) me ha abierto un hambre voraz de No sonrías que me enamoro. Espero poder leerlo pronto.

domingo, 3 de febrero de 2013

Las ventajas de ser un marginado–Stephen Chbosky

Hace bastante tiempo que terminé de leer este libro, pero necesitaba reflexionar e intercambiar opiniones sobre él antes de hacer la reseña. Aun así sé que esta no va a ser la mejor reseña que he hecho en mi vida porque todavía no sé muy bien qué decir.

No me ha disgustado. Pero tampoco ha sido lo que me esperaba.

El libro, con una estructura en forma de cartas, nos cuenta la historia de Charlie, un adolescente un tanto peculiar. Charlie empieza el instituto y tendrá que enfrentarse a las típicas cosas que todos hemos sufrido: nuevos compañeros, nuevas asignaturas, nuevas experiencias… Pero como ya he dicho, Charlie es un chico especial, al que la vida ha tratado demasiado mal. Es ingenuo y tiene problemas para relacionarse.

El estilo del libro es sencillo, no olvidemos que quien nos cuenta la historia es un adolescente, pero creo que en ocasiones se vuelve excesivamente sencillo para un personaje de esas edad. Aun así, tiene la ventaja de que la historia engancha y se lee con mucha facilidad, por lo que empecé a leer y no pude parar hasta que lo terminé y supe qué había pasado.

Lo que me ha dejado sabor agridulce ha sido, por una parte, que me esperaba otra cosa bastante diferente. Y por otra parte que me han quedado muchas dudas después de haberlo acabado. No voy a exponer aquí las preguntas porque no quiero destripar el libro a nadie pero la cuestión es que hay sucesos de los que cuenta a los que no encuentro relación con la trama, además de que tampoco he quedado del todo satisfecha con el asunto de las cartas.

Según me han dicho algunas personas que ya han visto la película, en el guión se han cambiado cosas que, en cierta medida, hacen entendibles todos estos cabos sueltos que deja el libro. Habrá que verla a ver si mato el sabor agridulce.