jueves, 27 de junio de 2013

Ex Libris – Sandra Andrés Belenguer

Lara tiene diecisiete años y es la “chica rara” de la clase. Nunca se le han dado bien las relaciones sociales y mudarse con su ex-libris-sandra-andres-belenguer-resena-cron-L-IDPOsefamilia a París no ha mejorado esto. Una de las razones por las que no consigue que la acepten es su incondicional amor por la literatura; en su mundo de soledad, los libros suponen su única compañía y los considera sus mejores amigos.

La vida de Lara está cargada de monotonía y desazón hasta que un día se cruza con la misteriosa librería Blanchard, un antiguo local lleno de gruesos tomos. A partir de este momento, su vida cambiará para siempre y se convertirá, sin haberlo planeado, en la protagonista de una novela ambientada en el París del siglo XIX.

Lo que me ha sucedido con este libro ha sido algo así como una “cadena de atracción”:

1. No había leído nada de la autora, así que lo primero que me atrajo hasta él fue su sinopsis. Y es que además… ¿quién no se siente identificado con el primer párrafo de la contraportada? ¿Quién no ha querido en alguna ocasión introducirse en las páginas de un libro para dar un abrazo o una buena bofetada a un personaje? Yo sí, desde luego.

2. Una vez que tuve el libro en mis manos y lo abrí, me enamoré perdidamente de la maquetación. Y no sólo por los tres colores de las páginas, si no también por las diferentes fuentes escogidas para cada de una de las partes del libro. Preciosa, original y perfectamente acorde con cada parte de la novela. Un trabajo exquisito por parte de Cristina A. Rejas.

3. Y tras superar mi flechazo con la parte tangible del libro, la historia creada por Sandra Andrés consiguió atraparme por completo y dejarme vagar libremente junto a Lara mientras ella se convertía en representante de los más empedernidos lectores del mundo y cumplía por nosotros el sueño de ser la protagonista de su propia novela.

El estilo de la autora es sencillo pero a la vez muy descriptivo. Se nota que ha paseado más de una vez por las calles de París (y si no lo ha hecho, nos engaña muy bien) y que se ha documentado sobre cómo era la ciudad hace dos siglos. P1040823

Los capítulos, aunque algunos son más largos que otros, tienen la duración perfecta para no tener que dejarlos a medias cuando llega el momento de cerrar el libro.

Y la mezcla de realidad y ficción me ha encantado, la manera de introducir un mundo imaginario en el mundo real es fantástica. Además tiene de todo: romance, misterio, intriga y, como no podía ser de otra manera, los libros representan un papel importantísimo en todo el entramado de la historia. Hay muchísimo amor por la literatura.

No tengo mucho más que decir. La historia me atrapó desde el primer momento y el libro no me ha durado ni una semana porque una vez que me sumergía en sus páginas era incapaz de dejarlo.

Vamos, que me ha encantado y os lo recomiendo :)

miércoles, 19 de junio de 2013

El pez sigue flotando – Dolores Medio

¡Hay tantos libros en el mundo y tan poco tiempo para leer! Y por eso hay veces que dejamos pasar verdaderas maravillas, sin darles siquiera la oportunidad a demostrarnos que merecen nuestra atención. Normalmente nos centramos en las novedades, en los best-sellers, y nos olvidamos de que hay libros poco conocidos, que fueron escritos hace años y que siguen ahí, deseando que alguien los tome entre sus manos y devore sus páginas. Afortunadamente, muchas veces por casualidad, alguno de estos pequeños tesoros cae en nuestras manos y nos atrapa entre nuestra curiosidad y la magia que posee un libro antiguo.

983861_460534337363286_1222947513_nEso me ha pasado con El pez sigue flotando, de Dolores Medio. No tenía ni idea de la existencia de esta novela, publicada en 1959, ni de su autora. Mi padre recordaba el título porque de niño lo veía en la estantería de la casa de su abuela y hace unas semanas lo compró por la friolera de 1€ (para que después diga la gente que leer es caro). Después me lo regaló jijiji.

El pez sigue flotando cuenta la historia de los inquilinos de un edificio madrileño a finales de la década de los cincuenta. El argumento no tiene ningún misterio pero la estructura es muy original.

La protagonista es Lena Rivero (el álter ego de Dolores Medio), una escritora que utiliza a sus vecinos a modo de personajes de una novela. La historia de cada uno de ellos es independiente, pero a la vez (porque es imposible lo contrario) se entremezclan a través del patio de luces del edificio.

Los capítulos son cortos y cada uno lleva como título el nombre del personaje P1040816que lo va a protagonizar. Cada inquilino actúa cómo buenamente puede (dentro y fuera de sus casas) ante el atento oído de sus vecinos y la firme mirada del pez (representación de la Dictadura) de plástico del acuario que descansa sobre la mesa de Lena Rivero que, a pesar de todo, siempre permanece imperturbable, flotando, vigilando que cada cual cumpla su papel sin sobrepasar los límites establecidos por la sociedad del momento.

Además de haberme entretenido con la narración, me ha parecido muy interesante comprobar lo distinta que era la literatura de hace apenas cincuenta años: las normas ortográficas y gramaticales, la estructura argumental, el vocabulario…

Y tener en mis manos un libro desgastado, pasar sus páginas amarillentas que desprenden olor a libro antiguo… Decidme lo que queráis pero eso jamás podrá igualarse por mucha tecnología moderna que se utilice…

Me alegro de haber tenido la oportunidad de disfrutar de este libro. Y creo que ya tengo otro parecido, aunque aún más antiguo, esperándome en casa :)