miércoles, 18 de febrero de 2015

Héroes

Sé que debería empezar esta crítica con algo del tipo «ayer estuve en el teatro», pero creo que con esa frase me quedaría corta porque lo que vi fue algo más especial.

Empecemos por el lugar en sí: La pensión de las pulgas. Un edificio antiguo en pleno corazón de Madrid, en la icónica calle Huertas. Un portal señorial que conduce hasta una pequeña salita con asientos repartidos en una hilera pegada a las paredes; capacidad más o menos para veinticinco personas. Olvidaos de la típica colocación del teatro en la que en un lado está el escenario con los actores y en el otro el público; en La pensión de las pulgas, actores y público se encuentran al mismo nivel, sin separaciones. En todo momento sientes que los personajes te están contando a ti su historia.

¿Habéis conseguido imaginar el ambiente?

Pues sigo con la obra: Héroes. Un principio algo desconcertante. Un desarrollo durísimo e intenso. Un final inesperado e impactante.

cartel-hecc81roesNos encontramos en un lugar sin especificar, en una ciudad con grandes avenidas, escasa vegetación y un conflicto por la propiedad del territorio. María (Diana Palazón) es una psicóloga que acaba de establecerse en la ciudad. Ulises (Raúl Tejón) es un terrorista que lucha por recuperar la tierra que su padre le dejó como legado. Iván (Miguel Diosdado) es un joven que se siente amenazado y odia a aquellos que tratan de arrebatarle la tierra en la que nació. El destino querrá que sus caminos se entrelacen y los obligará a enfrentarse a sí mismos, a sus principios y a sus deseos.

Como podéis imaginar por la sinopsis, la obra no es un relato divertido, ni ligero. Es una historia dura, cargada de sentimientos, intensa, dolorosa, pero también con un toque de esperanza. Y los tres actores, apenas acompañados por dos sillones, una silla y una mesa, saben cómo transmitir el sufrimiento, la frustración, el amor y los conflictos internos de sus personajes. Los tres están maravillosos y el ambiente de la sala, en la que ves y oyes absolutamente todo lo que pasa, termina de poner la guinda a la representación.

Os aseguro que antes de entrar me estaba muriendo de sueño porque había madrugado bastante, pero en cuanto empezó la obra ya casi no pude ni parpadear. Es imposible permanecer ajeno a lo que está sucediendo en el centro de la sala, en cuanto los personajes empiezan a hablar, ya estás metido por completo en su historia.

Si queréis verla, debéis saber que han prorrogado este mes de febrero, vamos que, por el momento, quedan dos días (martes y miércoles a las 22:00h). Así que ya podéis correr a reservar las entradas. ¡Merece mucho la pena!

1 comentario:

  1. Una obra maravillosa y dura por la temática. Los actores sublimes. Y la cercanía a ellos muy importante para meterse en la historia, como tú dices :)

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