domingo, 7 de junio de 2015

Querido Atticus - Karen Harrington

Cuando Sarah Nelson tenía dos años, algo terrible pasó en su casa. Desde entonces, su madre está ingresada en un hospital psiquiático y ella vive con su padre, que bebe más de la cuenta. 
Ahora, con doce años, Sarah no sabe lo que es tener un hogar fijo, le encantan las palabras y lleva dos diarios: el de verdad y el de mentira. Además, su profesor de lengua les ha puesto como deberes para el verano escribir cartas, a mano, a quien ellos quieran, para escapar durante un ratito del lenguaje sms que todos utilizan a diario. Ella, muy pronto tiene claro a quien escribir: Atticus Finch, el admirable padre de Matar un ruiseñor será el destinatario de sus misivas, su confidente, aquel a quien le contará cosas que no le puede contar a nadie más.
Pero los deberes del señor Wistler no serán el único reto para ese verano. Sarah tiene que convencer a su padre para que no la envíe de nuevo a pasar las vacaciones con sus abuelos y, además, debe dar su primer beso en los labios para cumplir el pacto que ha hecho con su mejor amiga, Lisa.
Quizás, al final, este no sea un nuevo "verano aburrido de Sarah Nelson"... Pero lo que más desea ella es que los días pasen despacio, para que séptimo no llegue nunca y así no se vea obligada a realizar el trabajo sobre el árbol genealógico que todos los alumnos hacen durante ese curso.

Desde que leí Matar un ruiseñor, de Harper Lee, se convirtió en una de mis novelas favoritas. Estoy completamente obsesionada con ella y ya muero por que llegue julio y salga esa precuela que la autora ha tenido oculta durante tantos años. Por ello, cuando me enteré de que andaba por las librerías una novela de una niña que escribía cartas a Atticus, enseguida me entró el ansia por leerla. ¡Y menos mal que lo hice! 

Querido Atticus cuenta la historia de Sarah Nelson, una niña con una vida muy complicada. A su corta edad ya sabe lo que significa sufrir de verdad, lo duro que es tener que esconder tus sentimientos y lo que supone tener que huir de tu casa cada vez que alguien descubre quién eres. Sarah vive con un padre que trata de ahogar los problemas en alcohol, casi no tiene amigos y vive atemorizada ante la idea de que alguien descubra quién es en realidad. La única con quien habla de sus sentimientos es Planta, una maceta que decora su habitación y que ha ido con ella siempre que se ha tenido que mudar. Además, no es fácil vivir ciertas etapas de la vida de una chica sin una madre a quien poder pedir ayuda. Por ello, Sarah se refugia primero en su diario (el de verdad) y luego en las cartas que escribe a Atticus Finch, el padre que le gustaría tener.
Y, por si esto no fuera poco, en la vida de Sarah aparece Finn, un chico mayor, pero que ama la literatura y las palabras tanto como ella. Sarah enseguida se siente conectada a él y un nuevo sentimiento empieza a nacer en su interior.

La protagonista de esta novela es una niña de doce años, pero con una personalidad compleja. En ocasiones resulta mucho más madura de lo que se podría esperar a su edad, pero en otros momentos saca su lado más infantil e inocente, dejándonos ver que en el fondo, a pesar de todo lo que ha vivido, no ha dejado de ser una niña.

La literatura está muy presente a lo largo de todo el libro. Las referencias a Matar un ruiseñor son muy abundantes, no se limitan solo a las cartas que Sarah escribe a Atticus, sino que varios personajes acuden una y otra vez a esta novela y a su autora para explicar sus acciones. Incluso aparece Harper Lee por ahí :)

Querido Atticus me ha encantado, no solo porque Sarah comparte mi amor por Matar un ruiseñor, sino porque el libro demuestra que a veces la vida te puede sorprender.

1 comentario:

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