lunes, 9 de noviembre de 2015

La promesa

Después de más de dos años esperando para poder verla en pantalla grande, este viernes por fin se ha estrenado en España La promesa, una película basada en la novela Viaje al pasado de Stefan Zweig.
Y claro Stefan Zweig + Alan Rickman, pues tenía que gustarme sí o sí.

Friedrich Zeitz (Richard Madden) es un joven graduado en ingeniería. Durante la carrera fue un estudiante brillante, ya que debido a su origen humilde esta era la única oportunidad que tenía de poder labrarse un futuro. (Estamos hablando de la Alemania de 1912, nada que ver esto con la situación actual en nuestro país, por ejemplo.) Acaba de conseguir un trabajo de oficina en una acería, pero enseguida es ascendido a secretario del propietario de la fábrica, Karl Hoffmeister (Alan Rickman). Este, por mandato del médico, muy pronto se ve obligado a guardar reposo y Friedrich pasa a ser su asistente personal. El joven pasará mucho tiempo en la casa de su jefe y allí conocerá a su esposa (Rebeca Hall): una mujer bella, agradable y mucho más joven que su marido. Entre ellos surgirá una tensión romántica que las circunstancias primero y la Guerra Mundial después complicarán hasta convertir en algo imposible. ¿Conseguirán reencontrarse?

Me gustó muchísimo, es una historia preciosa sin llegar a resultar empalagosa y que casi cuando ha llegado el final te desarma por completo. Desde luego, se nota quién la ha creado, pues los que conozcan un poco las novelas de Stephan Zweig sabrán que sus historias, por muy evidentes que puedan resultar al principio, al final suelen sorprender con algún detalle que no esperábamos pero que cambia por completo la concepción de la trama. Y a mí el personaje de Alan me dejó un poco rota.

Esta novela en concreto aún no me la he leído, pero lo haré en breves, porque me ha encantado la historia.

Quiero destacar la banda sonora, que acompaña a las escenas todo el rato como acariciando la imagen. Por lo general no suelo fijarmen en estas cosas, a no ser que me llamen muchísimo la atención y en este caso lo ha hecho.

Por ponerle un «pero», he de decir que algunos planos me resultaron un poco «bruscos», porque una vez tras otra, enfocaban a uno de los protagonistas para inmediatamente después meter un zoom. Supongo que será parte del estilo del director (de lo que no tengo, sinceramente, ni idea), pero igual que con la banda sonora, jamás me doy cuenta de estas cosas a no ser que me resulten muy obvias.

Los tres actores principales (además de algunos secundarios como Otto [el hijo del matrimonio Hoffmeister, interpretado por Toby Murray] y Anna [Shannon Tarbet]) son geniales. Nada que reprocharles. Destacan sobre todo, creo yo, los gestos sutiles de todos, pues transmiten muchísimo.

Del doblaje no puedo decir nada porque la vi en VOS.

Por cierto, recomiendo esta pelí a los que siguen pensando que Alan Rickman sólo interpreta papeles de malvados (será que no han visto Harry Potter, por ejemplo. Ejem), porque en este caso, su personaje, a pesar de las primeras impresiones que da, es un hombre bueno y de una generosidad incalculable.

Eso sí, la próxima de Alan no espero a que la estrenen en España; me la compro en DVD y la veo en casa, que me sale más barato. 9,20€ cada entrada. ¡Qué barbaridad!



1 comentario:

  1. Pues no la conocía pero parece de las que me gustan.
    Un beso

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